Quiero estar a tu lado,
quiero mirarte y sentir,
quiero perderme esperando,
quiero quererte o morir...
(coro:)
Y en el momento que vi tu mirada buscando mi cara,
la madrugada del 20 de enero saliendo del tren,
me pregunté que sería sin ti el resto de mi vida,
y desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer.
Cogí un tren que no dormía,
y vi tu cara en un cristal,
era un reflejo del sol de mediodía,
era un poema de amor para viajar.
Quiero estar a tu lado,
quiero mirarte y sentir,
quiero perderme esperando,
quiero quererte o morir...
Te perdí y no te perderé,
nunca más te dejaré.
Te busqué muy lejos de aquí,
te encontré pensando en mí.
(coro)
Te he dejado atrás y pienso en ti
Oigo “adiós amor” caer sobre mí.
Quiero irme de allí, no puedo escapar.
Necesito volverte a abrazar.
Ven, cálmate no llores más,
si cierras los ojos verás que sigo junto a ti,
que no me iré sin besar
una de esas lágrimas que van desde tu cara al mar,
la vida viene y va y se va...
Salgo del portal, quiero morir.
Tú en la habitación, llorando por mí.
Tú me has hecho tan feliz que siempre estaré
a tu lado, cuidando de ti.
Ven, cálmate no llores más,
si cierras los ojos verás que sigo junto a ti,
que no me iré sin besar
una de esas lágrimas que van desde tu cara al mar,
la vida viene y va y se va...
Igual que el poeta que decide trabajar en un banco
sería posible que yo en el peor de los casos
le hiciera una llave de judo a mi pobre corazón
haciendo que firme llorando esta declaración:
(coro:)
Me callo porque es más cómodo engañarse.
Me callo porque ha ganado la razón al corazón.
Pero pase lo que pase,
y aunque otro me acompañe,
en silencio te querré tan sólo a tí.
Igual que el mendigo cree que el cine es un escaparate,
igual que una flor resignada decora un despacho elegante,
prometo llamarle amor mío al primero que no me haga daño
y reir será un lujo que olvide cuando te haya olvidado.
Pero igual que se espera como esperan en la Plaza de Mayo
procuro encender en secreto una vela no sea que por si acaso
un golpe de suerte algún día quiera que te vuelva a
ver
reduciendo estas palabras a un trozo de papel.
Y que limite al este con mil amigos,
al sur con tus pasiones y al oeste con el mar.
Al norte con los secretos que nunca te digo
para gobernarlos de cerca si los quieres conquistar.
(coro:)
Si tú también lo sientes, si a ti también te
apetece,
no lo pienses, vámonos, ya somos dos.
Porqué no me das la mano y nos cogemos este barco
celebrando con un beso que hoy es hoy.
Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca si cerca estamos los dos.
Que nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca, vámonos.
Me encantaría que nuestro país tuviera
un arsenal inmenso de caricias bajo el mar
para que al caer la noche yo encienda dos velas
para invadirte por sorpresa en la intimidad.
Con dos habitantes será el más pequeño del
mundo
y sin embargo el más grande de todos los que yo vi.
De veras te digo que el himno que escribo es sincero,
habla de que hay tantos países como gente en cada país.
(coro)
Porque nuestra patria existe donde estemos tú y yo,
que todo estará cerca si cerca estamos los dos,
que todo estará cerca vámonos tú y yo.
Mañana ni te acordarás,
"
tan sólo fue un sueño" te repetirás.
Y en forma de respuesta pasará una estrella fugaz.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una
vez más...
Promete que serás feliz,
te ponías tan guapa al reír.
y así, sólo así,
quiero recordarte.
Así, como antes,
así, adelante,
así, vida mía,
mejor será así.
Ahora debes descansar,
deja que te arrope como años atrás.
¿
Te acuerdas cuando entonces te cantaba antes de ir a acostar?
Tan sólo me dejan venir
dentro de tus sueños para verte a ti.
Y es que aquella triste noche no te di ni un adios al partir.
Y cuando me marche estará mi vida en la tierra en paz.
Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una
vez más...
Cantaré hasta morir,
hasta verte sonreír.
Donde estés te cantaré sólo a ti.
No tengo más abrigo
que los años contigo.
Me llevo tu paz...
Las sombras del camino,
los diablos escondidos,
me han hecho escapar.
Vigilan mi voluntad.
Se la han dado al mar.
Me queda cantar...
Y cantaré hasta morir,
hasta verte sonreír.
Donde estés te cantaré sólo a ti.
(coro:)
Sé que me he vuelto a perder,
que he vuelto a desenterrar
todo aquello que pasé.
No sé ni cómo explicar que sólo puedo llorar,
que necesito la paz que se esconde en tus ojos,
que se anuncia en tu boca, que te da la razón.
Ven cuéntame aquella historia de princesas y amores
que un día te conté yo.
Hoy he dejado de hablar,
quiero callar,
disimular.
Sólo me queda esperar,
verte pasar,
reinventar.
Quiero sentir algo y no sé por donde empezar,
quiero que mi mundo deje de girar,
quiero que mis manos tengan fuerza para dar,
quiero asustarme si no estás.
(coro:)
En silencio y sin cruzar una palabra.
Solamente una mirada es suficiente para hablar.
Ya son más de veinte años de momentos congelados
en recuerdos que jamás se olvidarán.
Nadie como tú para pedir perdón.
Nadie como tú valora esta canción.
Nadie como tú me da su protección,
me ayuda a caminar, me aparta del dolor.
Tienes ese don de dar tranquilidad,
de saber escuchar, de envolverme en paz.
Tienes la virtud de hacerme olvidar
el miedo que me da mirar la oscuridad.
Solamente tú lo puedes entender
y Solamente tú te lo podrás creer.
Y pasarán los años y siempre estarás buscando
un plan
para que se hagan realidad los sueños que
soñábamos antes de ayer al dormir
hablando del tiempo que nos quedará por vivir.
Y sin hablar. Sólo al mirar sabremos llegar a entender
que jamás ni nada ni nadie en la vida nos separará.
(coro:)
Perdóname, abrázame.
Te he visto llorar,
Donde nadie llora más, donde el amor sabe mal,
donde los besos se van, donde la vida da igual,
donde nada es de verdad, donde no existe la paz.
Dame un par de noches y te amaré.
Dame una sonrisa y no te olvidaré.
Cuando el mar no tenga sed y el amor sepa perder
venderé mi corazón para darte algo mejor.
Desde el momento en el que te conocí
resumiendo con prisas Tiempo de Silencio
te juro que a nadie le he vuelto a decir
que tenemos el récord del mundo en querernos.
(coro:)
Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."
Escapando una noche de un bostezo de sol
me pediste que te diera un beso.
Con lo baratos que salen mi amor,
qué te cuesta callarme con uno de esos.
Pasaron seis meses y me dijiste adiós,
un placer coincidir en esta vida.
Allí me quedé, en una mano el corazón,
y en la otra excusas que ni tú entendías.
Y es que empiezo a pensar
que el amor verdadero es tan sólo el primero.
Y es que empiezo a sospechar
que los demás son sólo para olvidar...
Y es que tú y yo,
sólo tú y yo,
ni siempre ni nunca,
ni tú ni yo
cabemos cantando
en esta canción.
No eran así esos ojos que están
ya cansados de llorar.
Quieren descansar.
Dame un abrazo y siente como esta vez
se nos escapa sin poder hacer nada por él.
Mírame y dime que es lo que ves,
mírate y dime en que se parecen A y B.
Y es que tú y yo,
sólo tú y yo,
ni siempre ni nunca,
ni tú ni yo
cabemos cantando
en esta canción.
Y es que tú y yo,
sólo tú y yo,
ni siempre ni nunca,
ni tú ni yo
cabemos cantando
en esta canción.
Y es que tú y yo,
sólo tú y yo,
ni siempre ni nunca,
ni tú ni yo
salimos con vida
de esta canción.
Dime niña de ojos tristes,
recuerdas aquel viejo barco que tanto quisiste,
donde tú y el mar hablabais de libertad,
de una escalera a la luna quizá,
de un mundo que no deje nunca de hacernos soñar.
Los coches se arrastran dejando detrás un olor
que ahoga a turistas sin alma bebiendo en sus vasos de ron.
Un niño pregunta si la libertad es así
y suena una vieja habanera que le cuenta un cuento sin fin.
Quiero escuchar tu voz cantando en un mundo mejor.
Quiero encontrarte a ti sonriendo a la vida si no te sonríe
ella a ti.
Dime niña de ojos tristes,
recuerdas aquel viejo barco que tanto quisiste,
donde tú y el mar, hablabais de libertad,
de una escalera a la luna quizá,
de un mundo que no deje nunca de hacernos soñar.
No digas nada, sólo es un ángel jugando a vivir.
Vuelve a sonreír por mí.
Por eso dime niña de ojos tristes,
recuerdas aquel viejo barco que tanto quisiste,
donde tú y el mar, hablabais de libertad,
de una escalera a la luna quizá,
de un mundo que no deje nunca de hacernos soñar.
(coro:)
Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
Te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
He rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.
En el cielo hay playas donde ves la vida pasar,
donde los recuerdos no hacen llorar:
vienen muy despacio y se van.
Sólo una caricia me hubiera ayudado a olvidar
que no eran mis labios los que ahora te hacen soñar.