Carlos Pera sigue resistiendo. El PSE-EE estuvo ágil al
acordar que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio y
ordenó a todos, incluida la militancia, que mantuviera el
silencio y no entrara al trapo de las ocurrencias del
tándem Pera-Moyano. Sin embargo, esta 'comunidad de
intereses' insiste en meter el dedo en el ojo un día
sí y otro también, lo mismo le da El Correo, que El
Mundo, Deia o Radio Nacional de España. Todo sirve y en
cada lugar ha intentado decir lo que la audiencia deseaba
escuchar.
No se puede interpretar de otra manera que una nueva vuelta de
tuerca en esta campaña de Pera el acto que han organizado
para esta misma noche del 7 de mayo en Aparcabisa. Los promotores
lo han disfrazado de "cena-homenaje" a Pera por sus doce
años al frente de Barakaldo y sostienen en público
que serán más de un centenar las personas que
asistirán al encuentro, que, al parecer, ha sido impulsado
por el histórico José Luis Cámara Ricondo,
actual número 5 por la lista de Getxo. El mismo
Cámara fue motivo de no poca polémica en enero del
pasado 2002 cuando se difundió que había participado
en la supuesta reunión secreta que Nicolás Redondo
Terreros había mantenido cerca de Laredo con Ricardo
García Damborenea, ex-secretario de los socialistas vascos,
condenado a siete años por el secuestro de Segundo Marey
por parte de los GAL y defensor público del PP y de
José María Aznar.
Pues bien, en la cena de Pera, sobre la que ya se hacen
cábalas en el PSE-EE sobre cuántos y quiénes
asistirán, se hablará, sin duda, sobre la
campaña que se ha puesto en marcha contra la actual
dirección socialista en el País Vasco.
Y es que, a la poca ayuda interna que Pera-Moyano y algunos de
la misma órbita han encontrado en el partido, se ha sumado
la inestimable colaboración del Partido Popular y de los
medios y tertulianos a su servicio. Mientras en Barakaldo, el
diputado Carriegas es un ejemplo de discreción en este
asunto, el resto del PP en Euskadi y en Madrid ha decidido
embarcarse en una cruzada para que no se olvide el caso Pera, del
que siempre han tenido información privilegiada y por
adelantado. El mismo Iturgaiz hablaba la semana pasada del caso e
indirectamente respaldaba a Pera frente a la "purga" de la
dirección de los socialistas vascos.
El diario ABC
insiste también machaconamente en la supuesta
persecución de naturaleza política que sufre el
Alcalde. Sin ir más lejos, este mismo miércoles, el
diario vuelve a hablar por medio del portavoz de Basta Ya, Carlos
Martínez Gorriarán, del "despectivo ninguneo" y de
que el sector de Patxi López se ha empeñado en
"laminar al sector perdedor del último congreso".
El periódico La Razón se encargaba este martes
de recurrir a la teoría de la conspiración
política y metía en el mismo paquete de supuestos
represaliados a Carlos Pera, la profesora de la Universidad del
País Vasco Gotzone Mora; el alcalde de Portugalete, Mikel
Cabieces; el ex-diputado de Transportes Martín
Martínez, la alcaldesa de Lasarte-Oria, Ana
Urchueguía, y, -¡oh, coincidencia!- al mismo
José Luis Cámara organizador de cenas-homenaje.
Ya ni se cita entre los presuntos perseguidos al que se
podía suponer como uno de los participantes en la
última cena de Pera, Nicolás Redondo Terreros, sobre
el corre como la pólvora en el PSE-EE el rumor de que se
marcha del partido. El ex-líder de los socialistas vascos
guardaría, de momento, las apariencias y se le ha reservado
el último puesto de la plancha electoral por Markina
Xemein, pero su incorporación a las filas del PP
sería ya un hecho.
La posibilidad de abandono del PSE-EE es también una
opción lógica tanto para Pera como para Moyano. En
su rueda de prensa de venganza, el Alcalde proclamaba, como
despedida: "sigo dentro del partido y además aspiro a
seguir estando dentro de mi partido", pero la cuestión no
está tan clara, mucho más si se tiene en cuenta que,
tal y como están las cosas, a muchos se les empieza a
soltar la lengua y se empiezan a contar cosas que no se pueden
publicar... todavía.
* El nuevo equipo del PSE, perdido en la rosa
Prosiblemente, ni siquiera el propio Tontxu Rodríguez
tenga, por el momento, interés por aparecer entre los
máximos responsables de su partido en Euskadi. Pero una
cosa es esa y otra que el PSE-EE de Barakaldo se encuentre casi en
la clandestinidad en los actos oficiales.
La Fiesta de la Rosa puso de manfiesto esta situación.
Todo el que ahora mismo tiene algo que decir en el Parto
Socialista se había reunido en el Palacio Euskaduna.
También acudieron casi todos los que tenían que ir
desde Barakaldo. Con la excepción del concejal Alfonso
García, de nuevo ausente en un acto público del
partido, la candidatura estaba prácticamente al completo en
Bilbao, aunque no en las condiciones que los presentes
deseaban.
El PSE-EE eligió la sala intermedia y se quedó
cortó. Eso motivó que buena parte de los asistentes
se tuvieran que quedar en el vestíbulo y contemplar las
intervenciones por medio de varias pantallas.
No se encontraba entre los desafortunados Tontxu
Rodríguez, que, aunque con derecho a asiento en la zona
VIP, tampoco subía al escenario para intervenir. El hecho
tiene su cosa si se tiene en cuenta que, por el contrario,
sí se dirigía a la militancia Alexia Castelo, la
candidata de Sestao, embarazada fuera de cuentas y que hasta ahora
no era nadie en el PSE-EE, salvo la segunda voz autorizada en el
circo socialista de Sestao.
El resto del nuevo equipo socialista de Barakaldo navegaba
cada cual por sus propias aguas, sin hacer bloque. Lo que, depende
del prisma, puede indicar muchas cosas.
Ana Belén Quijada y Olga Santamaría cruzaron
pocas palabras aunque estaban sentadas una junto a la otra en el
vestíbulo. Prestaron bastante más atención a
sus respectivos hombres -una, con su compañero; otra, con
su hijo-. Suances, como siempre, sin despeinarse y a su aire.
Juanjo López (8 en la candidatura) llegó por los
pelos y como pez fuera del agua. Fueron testigos de ello su
compañera y los escoltas con los que compartió un
banco apartado del vestíbulo.
Es probable que la más contrariada fuera Marieli.
Habitual a los saraos, se quedaba en este caso a las puertas de la
sala donde se cocía el asunto. Los mismo acude a la
presentación del libro "¡Gora Stalin! (El gudari
rojo)", de Jesús María Amilibia; que a la entrega de
premios de Radio Intereconomía. Quizá porque ya se
olía que lo del domingo, en la Fiesta de la Rosa, no le iba
a dar grandes satisfacciones, el viernes se apuntaba a otro acto
de la intelectualidad bilbaina y se desplaba al cóctel del
Ercilla, en donde coincidía con Carriegas, con motivo de la
procesión cívica al mausoleo de los auxiliares en
Mallona organizada por El Sitio, la sociedad presidida por
José Manuel Azcona, el mismo al que Moyano largó en
1995 de Inguralde, en donde ocupaba el cargo de coordinador. El
juzgado se encargaría después de indicar lo
improcedente del despido, que ejecutó Moyano y pagamos
entre todos, como siempre.
Mientras Marieli se quedaba plantada en el Euskalduna, la
presidenta de la asociación Clara Campoamor, Blanca
Estrella Ruiz -que esta vez no paseaba del brazo con la ausente
concejala Marisol Martínez- se dedicaba a lo suyo, a salir
y entrar y al dime que te digo. Lástima que, con su purito
siempre en los labios, no coincidiera con Alfonso García,
que seguro que la tiene aprecio. No en vano Blanca Estrella le
dedicó unas palabras con motivo del célebre
chiste
que nadie quiso enviar y llegó a todo el mundo.
* PP y PNV comparten incertidumbres
Tal y como están las cosas, las incertidumbres que
comparten PP y PNV son cada cual las suyas. No parece posible, de
momento, una mayor comunión de ambas formaciones. Pero en
los dos casos se vive la incertidumbre que los que quedarán
fuera de juego.
En los nacionalistas ya no tiene marcha atrás la
despedida del concejal Alfonso Uría, al que algunos han
querido hacer pagar un conformismo y complacencia con el PSE-EE en
el que ha participado de manera notable el que,
paradógicamente, es el candidato a la alcaldía por
el PNV, José María Lekue. Esta diferencia de trato y
la frustración de expectativas ha provocado en Uría
un cabreo que salta a la vista y que sólo parece soportar
por la gracia de que apenas compartir en estos días el
despacho del Ayuntamiento con su compañero Lekue,
más preocupado por hacer sus propias noticias
del guiñol en Tele7
en esa particular campaña electoral que ha emprendido y que
merecería una tesis doctoral. Y es que el cabeza de lista
se empeña en seguir a su aire y cuentan que no se deja
aconsejar por nadie, ni siquiera por quienes ahora mandan en el
PNV y que, curiosamente, son los mismos Bustamante, Encarni y
Amaia del Campo a los que ha menospreciado el candidato desde que
fue elegido hace cuatro años.
Las cosas en el PP se desarrollan con más calma, pero
ahí están. La semana pasada aparecía en
www.izaronews.org
un comentario firmado por un tal Joseba sostenía: "El
Diputado Nacional y candidato del PP, Rafael Carriegas, que
utilizando el victimismo vestido de constitucionalismo hace
más la carrera de San Jerónimo que la ronda
barakaldesa. Aunque pregone su inminente victoria, ni él
está convencido de ello pues ha situado en el puesto quinto
de la lista, casi para no salir, a Juan Ramón Nieto de
Cossio, lo que parece indicar que pese a que ahora tenga cinco,
hasta con cuatro ediles se conformaría, con tal de que este
incómodo edil al estilo del Le Pen francés
desapareciera de la escena".
Pues bien, le cuentan a el_confidente@lycos.es
que, efectivamente, las cosas son como anteriormente se ha
descrito. Nieto de Cossío ha sido situado por el PP de
Barakaldo como candidato a desaparecer del pleno del Ayuntamiento
de Barakaldo, mientras otros escriben al el_confidente@lycos.es
que el propio Carriegas puede tener los días contados en su
carrera política. Y es que el portavoz y diputado puede ser
castigado si los resultados en Barakaldo son peores que lo que se
prevén. Lo cierto es que Carriegas, además de
encabezar la lista en la anteiglesia, no ocupa ningún
puesto relevante en estas elecciones. El partido le ha reservado
al 14 y último puesto en la lista a Juntas Generales por la
circunscripción de Margen Izquierda que encabeza Esther
Martínez, y algunas fuentes cuyo interés en la
cuestión puede poner en tela de juicio la validez de sus
afirmaciones, sostiene que la aventura del Congreso de los
Diputados tiene fecha de caducidad y, en principio, no se
repetirá. Carriegas tendría en estos momentos
perdidos los avales que le permitieron en abril de 2001
incorporarse a las Cortes en sustitución de Mayor
Oreja.
* Amaia IV, la ausente
No se puede negar. Pera se lo ha puesto bastante
difícil a la oposición. Es de los más viejos
en el lugar -hay que descontar a Suances, que es el rey de la
barraca- y sabe mucho; entre otras cosas, cómo cerrar la
boca a los funcionarios -que están muertos de miedo- y
cómo comer periódicamente con determinada prensa
para que nada se publique sin el oportuno "contraste" del equipo
de gobierno.
Sin embargo, Izquierda Unida en Barakaldo no ha caracterizado
nunca en este mandato por su actividad y presencia en el
Ayuntamiento, ni siquiera en los meses de relajo de
Alcaldía.
Tampoco en ejercicios anteriores destacó la
actuación de este partido, que aparenta estar
todavía bajo el síndrome del Kremlin y de la
clandestinidad.
La entrada de IU/EB en el consistorio se produjo en las
elecciones del 28 de mayo 1995 con una lista encabeza entonces por
Casimiro Castaños. En aquel momento Amaia Martínez,
con 25 añitos, aparecía como número dos y era
presentada como 'independiente'. El proceso de elección de
la candidatura había resultado -como no podía ser de
otro modo en IU- conflictivo y la corriente Ekaitza, con la
candidata a alcadesa Pinar Gómez Sanz en los comicios de
1991, y el grupo de Alfredo Orella habían mantenido un
pulso hasta el último segundo.
A pesar de todo, los resultados fueron excepcionales: 6.990
votos y regreso a la vida política local nada menos que con
cuatro ediles: Casimiro, Amaia, Ángel Martínez y
Carmen Sanz.
Demasiado bueno para ser verdad. Duplicaba el número de
concejales del Partido Comunista PCE-EPK en el primer mandato de
la democracia (1979) y superaba ampliamente los 3.927 votos
conseguidos en aquel momento. Los electores les castigarían
cuatro años después (1983) y les dejarían
fuera del pleno con sólo 2.246 papeletas. El PCE no
regresaría nunca más al Ayuntamiento y a Izquierda
Unida le costó un rato convertirse en realidad (municipales
de 1987: 807 votos; y municipales de 1991: 1.992 votos).
El balance 1995-1999, el mandato del regreso, puede
calificarse de mil maneras menos de glorioso para IU/EB de
Barakaldo. Algunas reuniones en el Ayuntamiento se convirtieron en
las escenas más penosas y patéticas. Con su ya
desarrollada prepotencia, el PSE-EE trataba a los concejales de
IU/EB como a auténticos tontos; y estos, novatos,
desconocedores de la dinámica municipal y notablemente
torpes, eran incapaces de defenderse y sus actuaciones en el
consistorio sólo pueden calificarse como tristes, por no
emplear otros calificativos. Por si fuera poco, IU/EB en el
País Vasco, como siempre, seguía con sus guerras
intestinas. 1996 comenzó con los cargos políticos y
públicos de la coalición chorreando sangre de las
navajadas de la cuarto asamblea en el que se eligió a
Javier Madrazo como coordinador general.
En 1999, las elecciones sacudían a IU/EB de nuevo en
Barakaldo y situaban a la coalición en niveles
críticos: 4.053 votos y dos concejalas: Amaia
Martínez y Carmen Sanz. Como es propio de esta
formación, el periodo comenzaba con guerra interna: la
candidata a alcaldesa, hija del secretario local del Partido
Comunista en Barakaldo, Juan Ignacio Martínez,
aparería como abanderada de la 'corriente crítica' y
disputaba a Madrazo la dirección de una IU/EB en Euskadi
reventada por la decisión de participar en el pacto de
Lizarra-Garazi. El Partido Comunista de Euskadi, Ezkerraren Kemena
y algunos independientes estaban detrás de esta apuesta por
Amaia, pero la quinta asamblea les dio la espalda.
Lo cierto es que para entonces, la abogada Martínez
estaba mucho más ocupada en su despacho profesional que en
el Ayuntamiento. Entre 1995 y 1999, IU/EB intentó, al que
bien, algunas cosas. De 1999, nada de nada.
En el último año, en 365 días, desde el 1
de abril de 2002, IU/EB apenas ha aparecido ante los medios de
comunicación en 40 ocasiones, lo que le sitúa en
niveles similares -un poco superiores- a la coalición
EA-PNV, lo que, -salta a la vista- no puede indicar nada
bueno.
Entre las iniciativas impulsadas en los últimos doce
meses por Amaia Martínez se encuentran: inversiones para la
masa forestal, crítica a la tala de árboles en
Lasesarre y en Munoa, denuncia de la retirada de carteles y del
estado del paso subterráneo de Renfe, petición de
guarderías y de espacio para la oposición en la
revista municipal, solicitud de ayuda frente a la marea negra en
Galicia y poco más.
En las últimas semanas, y ante la inminencia de las
próximas elecciones, se ha implicado en los retrasos
salariales a las empleadas de Symvisa y en los gastos de
Alcaldía en sus campañas electorales con dinero de
todos.
Lo peor de todo es que la puerta del despacho municipal de
IU/EB ha permanecido, hasta ahora, cerrado de manera casi
permanente y, por lo tanto, no cabe pensar que la formación
ha hecho un trabajo callado. En cualquier caso, no se ha
demostrado lo contrario.
Si las elecciones locales se decidieran por la labor
desarrollada en los últimos cuatro años, IU/EB y
Amaia Martínez saldrían malparadas. Como la realidad
no responde a esta variable, las cosas pueden ir por otro sitio.
Las últimas encuestas parecen favorecer a esta
formación, que en las pasadas autonómicas
superó muy ligeramente los 4.400 votos, muy lejos de los
8,367 de las generales de 1996, pero mejor que las anteriores y
raquíticas municipales.
¿Sabes el problema que se esta presentando en Llano con
el tema de las expropiaciones de las viviendas? Esas viviendas se
están pagando a la asombrosa cifra de tres millones de
pesetas, sin derecho a una de las nuevas que se van a construir.
La mayoría de la gente que vive allí de avanzada
edad a la cual se le va a "echar" de sus casas, no tiene otro
nombre.