* Dicen que Pera pierde su apuesta y se queda sin
Moyano
* Quien es quién en el PSE-EE. El culto al
líder
* Quien es quién en el PSE-EE. El frente de
Cruces
* Quien es quién en el PSE-EE. El incierto
futuro
* Quien es quién en el PSE-EE. Los
damnificados
* Dicen que Pera pierde su apuesta y se queda sin
Moyano
Este confidencial no lo ha podio contrastar, pero una lectora
nos escribe a el_confidente@lycos.es
para contarnos que el PSOE ya ha dictado sentencia y que,
finalmente, el Alcalde, Carlos Pera, ha perdido el pulso y se ha
quedado -salvo sorpresas- en la candidatura electoral sin el que
hasta el momento era su mano derecha: Diego Moyano.
Los socialistas han apurado de este modo los plazos y por fin,
después de muy tensas semanas, hay una decisión
basada en la opción mayoritaria de la militancia.
De confirmarse esta información, la Agrupación
Socialista de Barakaldo saldrá reforzada, aunque con un
grave riesgo -que existe en cualquier caso, sea cual sea la
resolución de Madrid-. El peligro llega en este momento de
la mano del sector que se supone perdedor y que, aparentemente,
habría amenazado con la guerra sucia.
Lo cierto es que en el caso de Moyano -como ya informaba
Barakaldo Confidencial en ocasiones anteriores-,
había sido él mismo el que se había situado
repetidamente fuera de juego con el anuncio de su próxima
incorporación a una empresa.
Moyano estuvo inicialmente vinculado a los comunistas e
incluso llegó a formar parte -en el número 15- de la
candidatura del Partido Comunista de Euskadi para las Juntas
Generales en 1984, en la lista encabezada por Ignacio Latierro. Su
actividad en el PSE-EE, al que se afilió en 1990, ha estado
vinculada desde hace una década al actual director del
Teatro Barakaldo y ex-secretario general de la Agrupación
de Barakaldo, Gonzalo Centeno. Ambos compartieron el espacio de la
sexta planta del Ayuntamiento en donde se encontraba el
departamento de Cultura. Moyano, como concejal; Centeno, como
representante de Edex, la empresa que desde 1984 resulta siempre
adjudicataria de la gestión de las casas de cultura.
Moyano, Centeno y Carlos Pera son la trinidad que ha manejado el
poder en el Ayuntamiento desde 1991. Moyano asumió en 1995
la delegación de Urbanismo desde la que se ha impulsado el
actual y brutal desarrollismo que padece la ciudad.
Si finalmente se hace realidad lo que se anuncia a este
confidencial, las penurias para Carlos Pera no habrían
hecho nada más que empezar. De seguir adelante, el Alcalde
tendrá que convivir con sectores a los que ha maltratado
durante años y que, contenidamente, están deseando
ajustar cuentas. El intento de Pera de conseguir por vía de
la ejecutiva lo que no logró en la asamblea local tampoco
lo deja en buen lugar ante la militancia.
La exclusión de Moyano deja también en
situación crítica a algunos funcionarios y
contratados protegidos por él en el departamento de
Urbanismo y en otras plantas del Ayuntamiento en donde el actual
concejal socialista cuenta con mayor peso del que efectivamente le
correspondería.
* Quien es quién en el PSE-EE. El culto al
líder
El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Barakaldo refleja
fielmente la guerra interna que vive la propia Agrupación.
Cada integrante está asociado a una familia socialista en
la localidad y la aparente armonía oculta fuertes tensiones
y fobias hasta ahora contenidas.
La lista electoral de las dos últimas elecciones
municipales es una fotografía exacta de dónde reside
el verdadero poder: Carlos Pera y Diego Moyano; y Jesús
María González Suances. El resto de los corporativos
socialistas se vinculan, de una manera u otra a estos dos ejes
(Pera-Moyano y Suances), aunque no reflejen todas las
'sensibilidades' de la Agrupación. De hecho, el sector
ganador de la asamblea de enero de 2001, el encabezado por Tontxu
Rodríguez, no cuenta en el actual grupo municipal con
ningún representante destacado.
Carlos Pera ejerce sus poderes de manera
autárquica, con una autonomía respecto al PSE-EE y
un talante prepotente que comparte con quien es su valido,
Diego Moyano. El tándem cuenta con un apoyo externo,
el ex-secretario de la Agrupación Socialista de Barakaldo,
Gonzalo Centeno, que termina de dar forma a la 'Santa
Alianza' que ha tenido en los últimos años todos los
poderes de Barakaldo en sus manos. Ha negociado y decidido pactos,
dibujado hasta el detalle las actuaciones e inversiones
públicas del Ayuntamiento, y ha apostado por la
política de culto al líder que ha reducido casi a la
nada al PSE-EE, como si fuera en realidad un elemento decorativo o
incluso una carga. Esta comunidad de intereses llega a imaginar
que puede hacer frente y ganar por sí sola en un proceso de
elecciones municipales sin necesidad del Partido Socialista.
Patrón que maneja el timón con mano de hierro,
Carlos Pera es, sin duda, el político local más
conocido. Quizá también, el más detestado,
como Moyano. Sus enemigos se encuentran entre la
ciudadanía, pero también en la Agrupación
Socialista local e incluso en el Partido Socialista de Euskadi. No
han sabido hacer hacer 'amigos' y ahora se sitúan al borde
del abismo sin ningún cabo al que agarrarse.
* Quien es quién en el PSE-EE. El frente de
Cruces
El segundo elemento clave en el Grupo Socialista del
Ayuntamiento de Barakaldo es el frente de Cruces. Jesús
María González Suances es el concejal más
veterano. Son dos décadas en el Consistorio y no hay
indicios de que, a sus 53 años, vaya a desaparecer de la
vida política local de manera inminente. Quizá
esté bajo la protección de una pitonisa o tenga en
su manga cartas que ayudan a que nadie actúe contra
él aunque, incluso alguno de sus compañeros, lo
descalifiquen por la espalda. 'Bon vivant' de carácter
explosivo, el trabajador de Altos Hornos figura en no pocas
conversaciones sobre extrañas actuaciones, nunca probadas,
del departamento de Industria. Herri Batasuna le quiso salpicar
con una demanda contra Pera y el ex-alcalde Jesús
María Rodríguez Orrantia por supuesta
malversación, cohecho y tráfico de influencias en la
adjudicación del servicio de limpieza a Ferrovial-Samos,
pero el juez archivó el caso.
De la mano de Suances llegó en 1995 desde Cruces al
Ayuntamiento, con sólo 26 años, Ana Belén
Quijada, la más joven del actual Grupo Socialista.
Ambiciosa, ha manejado el departamento de Bienestar Social los
últimos cuatro años con el desdén propio de
quien observa desde otras fronteras la lastimosa realidad de
Barakaldo. No tendrá problemas mientras Suances siga siendo
un poder fáctico y si las cosas se tuercen, tiene
garantizado el futuro de toda su familia en instituciones y
empresas en las que el PSOE/UGT tiene o tuvo algo que ver en el
pasado.
* Quien es quién en el PSE-EE. El incierto
futuro
El frente de Cruces es, en realidad, 'ajeno' a la guerra que
se libra en la Agrupación de Barakaldo. Los enemigos de
Pera-Moyano también están en el Ayuntamiento, pero
permanecen agazapados. La batalla a cuerpo abierto se libra fuera,
en el partido. En la casa, en el consistorio, se mueven más
o menos discretamente y su destino es incierto.
Manolo Asensio se encuentra aparentemente en
caída libre desde su despacho en Alcaldía. De nada
le ha servido toda una vida dedicada al PSOE -en el que ya llevaba
una década cuando Pera se afilió-; su intensa
actividad en Juventudes Socialistas, UGT y Socialistas Vascos; y
el ejercicio de cargos como asesor personal de Redondo Terreros y
portavoz en las Juntas Generales.
Alfonso García apuesta por los juegos de
estrategia. El concejal de Cultural se jacta de disponer de la
mejor información. Sabe navegar con majerada, aunque le ha
tocado vivir cuatro años en un departamento 'territorio
comanche', condicionado por acuerdos opacos con el PNV y rodeado
por supuestos fieles al servicio de la Alcaldía.
Pera siempre sitúa tradicionalmente en su lista a
varias mujeres que no cuentan con ningún poder y que
cumplen poco más que la función de florero, aunque a
veces den alguna sorpresa. Olga Santamaría, al
frente de Hacienda -y fumando sus puritos a la vera de Moyano-, y
Marieli Álvarez, accidental delegada de Cultura,
estaban destinadas a desarrollar este papel, aunque, especialmente
la segunda, ha pretendido algún protagonismo que la
habría situado en el centro de la diana del Alcalde.
Distinto es el caso de Marisol Martínez,
contratada durante años con cargo a la Diputación
como responsable de prensa de ex-diputado de transportes y
decadente poder fáctico en el socialismo vizcaíno
Martín Martínez. Fue situada en listas a la fuerza
porque la ruptura del pacto PSE-PNV para la Diputación la
dejaba en la calle y ha acabado arrimada al que parecía el
mejor árbol y del que ahora, ya caído, más de
uno espera hacer leña.
* Quien es quién en el PSE-EE. Los
damnificados
Juegan la partida fuera del Ayuntamiento, pero son quienes han
colocado al borde del abismo a Pera y sus acólitos.
Tontxu Rodríguez será el alcalde si Pera
lleva a efecto su amenaza de romper la baraja. Si, como es
previsible, se produce una marcha atrás y Pera se queda
mientras a Moyano lo parte un rayo, el actual secretario de la
Agrupación Socialista de Barakaldo será el verdadero
hombre fuerte en el Ayuntamiento y someterá -o lo
intentará- al Alcalde. Se dará de este modo la
vuelta a la tortilla tras el tortuoso mandato 1991-1995 que
padeció Rodríguez como delegado de Seguridad
Ciudadana a las órdenes de Pera. Aun así, tampoco
Tontxu goza de una posición cómoda con un poder en
el PSE-EE local conseguido por la mínima y necesitado de un
apoyo. A su lado trabajan otros damnificados como Karmele
Saiz, que ha tenido que ver cómo su propio alcalde
entregaba al PNV, en la persona de Iñaki Mujika, la
gerencia del Instituto Municipal de Deportes cuando ella misma
podía haber ocupado una plaza a la que por ley tenía
más derechos, como proclamaría el Superior de
Justicia.
El tercero en discordia y, en principio, el punto de apoyo de
Tontxu Rodríguez, llega de la mano de Floreal
Crespo, quien fuera la víctima de la guerra interna que
estalló en 1992 y cuya manifestación pública
fue el caso Max Center. En su momento amigo y compañero de
Pera cuando éste ejercía el cargo de director del
servicio de Minusválidos del Instituto Foral de Asistencia
Social, el también médico fue el único que
tuvo que hacer frente -hasta su final absolución por el
Supremo- a las consecuencias del escándalo del
tráfico de influencias. Actuó por encargo de Pera,
pero no será el Alcalde, sino Crespo quien, pese a la
sentencia absolutoria, no pueda arrancar nunca de su historial la
imputación de tráfico de influencias y cohecho.