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Proyectos,
Obras y Gestión
Urbanística CADi Sociedad
Limitada. Es la
denominación que el
ex-alcalde, Carlos Pera,
y su mano derecha y concejal de
Urbanismo, Diego Moyano, han
elegido para el negocio que han
puesto en marcha juntos.
Con
sede social en la céntrica
Alameda de Urquijo, en Bilbao, la
nueva empresa de los que fueron
hasta junio máximos
responsables políticos en
Barakaldo se dedicará... a la
¡promoción
inmobiliaria!.
Dos
días después de dejar
el Ayuntamiento.- Si ya resulta
sorprendente el hecho de que dos
personas que han ocupado altos
puestos en una Administración
trabajen en un campo en el que han
influido de manera determinante
durante su gestión
pública, aún
más llama la atención
la celeridad con la que Pera y
Moyano comenzaron su negocio
privado.
Ambos
militantes todavía del
Partido Socialista cesaron en sus
puestos en el consistorio de
Barakaldo el 14 de junio de
2003, la jornada en la que se
reunió la nueva
corporación para elegir a
Tontxu Rodríguez. Pues
bien, sólo dos días
después, el lunes 16 de
junio de 2003, Carlos Pera y
Diego Moyano iniciaban las
actividades de CADI SL con un
capital social de 3.020,002
euros.
Arte
y parte El objeto social de CADi
pone los pelos de punta si se tiene
en cuenta la salvaje política
urbanística que Pera y Moyano
impusieron cuando tenían el
poder en el Ayuntamiento.
El
acta de constitución de la
empresa señala que se
dedicará a la
«adquisición por
cualquier título de fincas
rústicas o urbanas, la
reconstrucción de
éstas y las obras necesarias
para la administración,
tenencia, explotación y
arrendamiento de tales
bienes».
En
definitiva, que las mismas personas
que impusieron la
construcción de miles de
viviendas en Barakaldo [incluso
a costa de edificios centenarios
testigos de la historia de la
anteiglesia] no han esperado ni
72 horas para montar una empresa que
precisamente se dedica a la
promoción
inmobiliaria.
En
este contexto resultan especialmente
significativas e insultantes las
declaraciones que Diego Moyano
realizaba al
diario barcelonés La
Vanguardia
el 1 de febrero de 2003
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Entonces,
Moyano pretendía dar
lecciones de política de
vivienda al alcalde de la ciudad
condal, Joan Clos, y afirmaba
: «[en Barakaldo] Los
constructores lloran, claro, pero
aún ganan dinero: ellos
trabajan y nosotros logramos un
equilibrio; si Clos quiere,
también
puede».
Pera,
una bomba para el PSE-EE.- La
legitimidad y moralidad de Pera y
Moyano al poner en marcha esta
empresa inmobiliaria son más
que dudosas, pero para quien
realmente resulta una bomba de
relojería [como las
empresas químicas de Lutxana
para Barakaldo] es para el
Partido Socialista.
Y
es que han quedado en el
cajón la insinuaciones de que
tanto el ex-alcalde como su mano
derecha y concejal de Urbanismo
podrían ser expulsados del
PSE-EE si es que, como casi se daba
por hecho, ellos mismos no
rompían el
carné.
El
hecho es especialmente grave en el
caso de Carlos Pera, ya que sus
anteriores responsabilidades han
hecho que siga siendo miembro de
pleno derecho de varios de los
órganos ejecutivos no ya de
los socialistas vascos, sino incluso
del mismo PSOE que que ha pagado muy
caro [con la pérdida del
gobierno en la Comunidad de
Madrid] el escándalo por
la supuesta trama urbanística
en la que quisieron implicar a los
tránsfugas Tamayo y
Sáez.
De
no adoptar medidas inmediatas, en
muy mal lugar podría queda el
PSOE si salta a las páginas
de la prensa el escándalo por
la aparente
trama de empresas de la
construcción
en Bizkaia y Cantabria en la que
aparecen, además de Pera y
Moyano, nombres como el del
ex-alcalde de Portugalete,
Gerardo Pradas; o el
todavía concejal en
Gúeñes,
Benjamín
Respaldiza.
Tanto
Pradas como Respaldiza aparecen
vinculados, ya sea directa o
indirectamente, con la
constructora
Arcesa,
en la que Moyano aparece ahora como
administrador y que comparte oficina
con la empresa de Pera, 'Las
Margaritas SL', de apartamentos
para
ancianos,
el mismo negocio cuyos permisos
dejaron ultimados Pera y Moyano
antes de salir del Ayuntamiento para
una promoción de
apartahoteles de tercera edad en
Barakaldo impulsados por Isamega
Construcciones SL, la extraña
sociedad del siempre oscuro
empresario local Gabino
Gorostiza.
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