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¿Esto no es Marbella?
 
No hila fino el Alcalde de Barakaldo. Igual que sigue sin revolver lo de su aspecto (aunque intente esconder el cigarro a las cámaras) y las arrugas de su chaqueta y camisas, continua sin coger el ritmo adecuado a su papel.
 
No se puede entender de otro modo que, tras aportar un tono anodino y triste a anuncios positivos, se despachara ante los periodistas con un «esto no es Marbella» el día que le tocada rendir cuentas por el gravísimo y enésimo escape de Plastificantes de Lutxana.
 
Además de inoportuno (por mucha prensa que acudiera al lugar), la frase resulta arriesgada porque en cualquier momento puede saltar un 'espectáculo' que en nada envidie al que Isabel Pantoja y Cachulín (Julián Muñoz) protagonizan en la costa malagueña.
 

 
El escape. No será porque no se supiera
 
Tontxu Rodríguez ha comenzado el mandato como terminara su legislatura Felipe González: no sabe nada y se entera casi por la prensa.
 
Cuando le interesa, el Alcalde defiende que no es, ni mucho menos, un recién llegado. Cuando llegó la hora de rendir cuentas, Rodríguez sostiene que acaba de aterrizar.
 
Barakaldo Confidencial lo advertía el 29 de enero de 2003 [«¿Por qué el equipo de gobierno respalda a la contaminante Cepsa - Plastificantes de Lutxana?»] e insistía el 5 de febrero [Gobierno Vasco subvenciona con 4.809 euros a la empresa que contamina Zubitxueta]: «No ha ocurrido ni en una ni en dos ocasiones. La actuación de la empresa química Plastificantes de Lutxana -Cepsa está en tela de juicio desde hace mucho y por sus repetidas actuaciones y dejaciones en materia de salubridad y medio ambiente.»
 
Quizá tanto disimulo sea porque a quien hay que apretar los machos es a Jesús María González Suances, que durante estos 14 largos años de existencia de Plastificantes de Lutxana (empresa de Cepsa) ha hecho la vista gorda ante la actitud inaceptable de esta empresa, como de otras químicas y no. Pero, claro, ¿Cómo se atreve Tontxu Rodríguez a cantarle las cuarenta a un elemento clave para su supervivencia en el partido?
 
Siempre y cada una de las ocasiones de Plastificantes de Lutxana ha contaminado, Suances ha reaccionado inicialmente negando la resposabilidad de la empresa, aunque después tuviera que comerse sus palabras tras los análisis del Gobierno Vasco.
 
El 7 de noviembre de 2000 decía Suances que los vecinos que denunciaban los vertidos eran 'alarmistas' y proclamaba: «Hay que decir categóricamente que la compañía Cepsa no vierte absolutamente al río Castaños». No lo hace al río, pero sí al colector que va al Castaños. Al final, lo mismo da.
 
Tampoco parece acertada la actitud del nuevo concejal de Medio Ambiente, Alfonso García. El detalle de que la empresa no vierta directamente al río no es motivo suficiente para mostrarse esquivo con la prensa. Los ciudadanos quieren respuestas y no a políticos quejicosos porque los medios de comunicación no son como debieran. Tampoco los políticos y ahí siguen.
 
Como dijera este confidencial en enero pasado: «El día que la Feria de Muestras y los barrios cercanos tengan que ser desalojados por una nueva alerta por la actividad de Plastificantes de Lutxana, el equipo de gobierno de Barakaldo olvidará (como ya ha olvidado) que fue él el que acordó en 1995 cambiar el planeamiento urbanístico para permitir que la empresa, a la que las normas prohibían funcionar, pudiera seguir con su actividad».
 
La empresa de Lutxana presentaba en 2000 una cifra de negocio superior a 23 millones de euros (3.800 millones de pesetas) y un beneficio de 417.000 euros (70 millones de pesetas). Cepsa gana a costa de la salud de los barakaldeses, aunque no es la única y el Ayuntamiento tampoco ha hecho nada hasta ahora.
 
El informe del Plan General alertaba: «uchas, por no decir todas, de las empresas del tipo industria especial, como Sefanitro, Rontealde, SEO o Cepsa, reclaman otros lugares para desarrollar su actividad, para seguridad de todos, con instalaciones más ordenadas, espaciadas y extensas, y accesos viarios claros y adaptados a los camiones que distribuyen sus proyectos [...] la peligrosidad de estas industrias, en volumen de depósitos y sustancias depositadas, y su proximidad a áreas de comunicaciones y residenciales, las convierte en auténticas bombas de relojería en cuanto a la seguridad»
 
 

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número 29 / 10 septiembre 2003 / versión sólo texto / archivo

- ¿Qué se esconde detrás de los chalés de lujo autorizados a Bruesa en Cruces?
- Bruesa, relacionada con Roldán, participa en el nuevo cuartel de la Guardia Civil
- ¿Esto no es Marbella?
- El escape. No será porque no se supiera

¿Qué se esconde detrás de los chalés de lujo autorizados a Bruesa en Cruces?
  • Bruesa forma parte de una enmarañada red en la que figuran decenas de sociedades
  • Ha sido adjudicataria de multimillonarios proyectos públicos en Barakaldo
 
¿Se trata de una operación urbanística más? No está nada claro. La idea de edificar alrededor de 260 chalés/unifamiliares de lujo en Cruces, en la zona conocida como La Dinamita, aparecía reflejada oficialmente por primera vez en 1997 dentro del Plan General de Ordenación Urbana. Gobernaban entonces PSE-EE y PNV en coalición, con Carlos Pera como alcalde y Diego Moyano como concejal delegado de Urbanismo. Natxo Tejerina -hoy funcionario del mismo área- era la mano derecha de Moyano, junto al que trabajaba entonces como cargo de confianza política en el puesto de director de Urbanismo.
 

datos oficiales
LA DINAMITA
152 unifamiliares de 275 m2
108 pisos de lujo de 142 m2
inicio: octubre 2003
fin: año 2008
 
LA SIEBE
200 proteccc. oficial
inicio: verano 2003
fin: 25 meses
 
inversión conjunta:
96,2 mill. de euros
La actuación, que ha sido entregada al grupo constructor Bruesa, nunca ha sido transparente y su puesta en marcha ha estado plagada de anuncios incumplidos y datos contradictorios.
 
El inicio de las obras se señaló inicialmente para el año 2001, pero lo cierto es que los primeros trabajos de movimiento de tierras no se han iniciado hasta el presente verano de 2003. El Ayuntamiento estableció además que el precio máximo de los chalés sería de 402.700 euros (67 millones de pesetas), pero cuatro meses después, en julio de 2002, Moyano elevaba la cifra a 510.860 euros (85 millones de pesetas), un 27% más.
 
Suelo público para un gran negocio privado
La zona afectada es una gran superficie de 133.415 metros cuadrados. Aunque es una operación urbanística enteramente privada, se da la circunstancia de que el Ayuntamiento de Barakaldo era el propietario mayoritario del terreno, con al menos el 90% de la superficie correspondiente a los chalés de lujo, a lo que hay que sumar el 60% de los 36.274 metros cuadrados de La Siebe que Bruesa también se ha adjudicado con el argumento de construir vivienda para realojar a las decenas de familias que hasta ahora residen en la zona en sus pequeñas casas.
 
Pese a estas circunstancias y aunque las estimaciones iniciales indicaban que Bruesa ingresaría más de 84 millones de euros [14.000 millones de pesetas] sólo por la venta de los chalés, el acuerdo de adjudicación presentado por Moyano en marzo de 2002 reducía a 6,6 millones de euros (1.100 millones de pesetas) el beneficio para el Ayuntamiento. Esto significa que el propietario del 90% del suelo (el Ayuntamiento) obtendrá por esta operación menos del 8% de los ingresos.
 
El disparate de los chalés
La intervención se desarrolla sobre una ladera del monte Dinamita con una pendiente considerable y sobre la que tiene un destacado impacto la contaminación acústica de la autopista, ruido al que en un futuro más o menos próximo podrá sumarse el de sendos viaductos para la nueva autopista SuperSur y para el trazado de mercancías de Renfe correspondiente a la línea del Superpuerto vía túnel del Serantes.
 
Aunque la colocación de la 'primera piedra' se produjo el 7 de marzo de 2003 por parte de Carlos Pera (oportunamente unas semanas antes de las elecciones municipales), la realidad es que los primeros trabajos no comenzaron hasta el verano. Apenas iniciadas las excavaciones, ya resultan evidentes las descabelladas propuestas desarrolladas.
 
La constructora, que acabará con la vegetación de la zona, ha realizado un bestial desmonte con el fin de acondicionar la explanada que acoge varias decenas de casas de madera prefabricadas para albergar a las familias que tienen que ser desalojadas de sus pequeñas casas en La Siebe y La Dinamita. Si el impacto visual resulta desolador, no lo es menos la perspectiva de medio centenar de familias viviendo un invierno de cara al norte, desprotegidas del viento y la escorrentía.
 
A ello hay que añadir un proyecto de urbanización que (para compensar el desnivel) contempla el movimiento de cerca de 100.000 metros cúbicos de tierras con «la creación de plataformas mediante desmontes de hasta nueve metros de altura y terraplenes de hasta doce metros», además de un muro de hasta cinco metros y medio de alto y una longitud total de 326 metros.
 
Bruesa se forra en Barakaldo
La extraña operación de los chalés de La Dinamita no es el único negocio que Bruesa ha desarrollado en los últimos años en Barakaldo. La misma sociedad, fundada en 1979 por un grupo de empresarios encabezado por Antonio Pinal Gil, consiguió el contrato para la construcción del nuevo campo de fútbol de Lasesarre, inicialmente adjudicados en 8,2 millones de euros (1.361 millones de pesetas) a través de la sociedad interinstitucional Bilbao Ría 2000.
 
En su momento, intentó llevarse el gato al agua con la suculenta reconstrucción del barrio con aluminosis de Beurko, pero no lo consiguió. Además del estadio, la misma empresa tiene en sus manos el multimillonario cuartel de la Guardia Civil.
 
Bruesa [nacida Construcciones Brues], cuya central se localiza en Donostia-San Sebastián, se ha convertido en los últimos años en un gigante del sector con obras como tramos de la línea de alta velocidad ferroviaria, casi 400 viviendas en la capital gipuzkoana o la ampliación del aeropuerto de Barajas. Además de su principal impulsor, Pinal Gil, tras este grupo se encuentran figuras como Jesús Roa, fundador de OCP (cuya fusión con Ginés Navarro originó ACS) y Salvador Salces, procedente de Fomentos de Obras y Construcciones. Una de las grandes operaciones de Bruesa fue la compra en 2001 de la sociedad Fernández Constructores, con una facturación para 2003 que rondará los 150 millones de euros.
 
La propia sociedad, que en Bizkaia cuenta con Francisco Javier Campo Ortiz como gerente,admite estar constituida por una veintena de empresas, aunque la realidad puede ser muy superior ya que el seguimiento de la red resulta casi imposible. Consta la participación y vinculación de Bruesa con Construcciones Brues SA, Gesai SA, Gesgisa Gestión Girasol 2000, Lau Kale SA, Promociones Urbanísticas de Castilla León SA, Iniciativas Urbanísticas de Extremadura SA, Promociones BBKU SA, Resurca SA, Progen SA, Iniciativas Urbanísticas Aragonesas SA, Desarrollos Urbanos Costa Verde SAL, Patrimonios Siglo XXI SA, Errotaburu SA, Eilaser SA, Parque Comercial Mendibil SA, Grupo Audiovisual Cinematográfico SA, Ciudad de Transportes de Santander Citrasa SA, Ámbito Sur Sa, Grupo de empresas Bruesa SA, Promociones Olsanova SL, Gruesva SA, Urpi SA, Fernández Constructor, Los Llanos de Portugalete, UTE La Florida, Arcco Amara Centro Comercial SA, Saindua SL, Brues Baleares SA, Parque Comercial Mendibil y decenas de uniones temporales.

Bruesa, relacionada con Roldán, participa en el nuevo cuartel de la Guardia Civil
 
Algunas voces relacionan a Bruesa con el escándalo de la supuesta trama urbanística de la Asamblea de Madrid en la que la coalición PSOE-IU ha perdido el gobierno por la traición de los ya ex-socialistas Tamayo y Sáez.
 
A falta de otros datos, la única relación posible con actos delictivos que se ha hecho pública en relación con Bruesa es la vinculada a los delitos de malversación, cohecho, fraude fiscal y estafa por los que fue condenado en 1998 a un total de 28 años de prisión el ex-director general de la Guardia Civil Luis Roldán.
 
En concreto, el nombre de la empresa figura en el conocido como Caso Llaneras, relacionado con supuestas comisiones ilegales multimillonarias de las constructoras que conseguían contratos de acuartelamientos de la benemérita. En este sentido, el general de la Guardia Civil Manuel Llaneras admitió ante la Justicia y ante la comisión de investigación parlamentaria que recomendó a Roldán la contratación de Brues (al parecer era socio del presidente de Bruesa Antonio Pinal), que obtuvo, efectivamente, contratos por valor que rondó los 2.500 millones de pesetas.
 
Relación con HB.- En el Congreso, con motivo de estas revelaciones, fue el diputado del PNV Jose Juan González de Txabarri quien desveló la posible vinculación de Brues con Herri Batasuna a través del supuesto militante abertzale Iñaki Zubillaga, si bien HB negó la relación.
 
La vinculación de Brues con HB levantó una grave polémica y el propio Pinal tuvo que responder a preguntas sobre la cuestión en el Congreso, en donde el máximo responsable de la sociedad admitió -según las crónicas de prensa- que entre sus colaboradores más directos se encontraba el ex-concejal abertzale Manchola, mientras negaba haber pagado comisiones ilegales y reconocía que consiguió contratos gracias a la mediación de Llaneras. El PP exigió entonces medidas por contratar a una empresa relacionada con HB para obras de acuartelamientos de la benemérita.
 
17 millones para el cuartel.- Paradógicamente, según algunas informaciones, el mismo Partido Popular ha entregado a la misma Brues la construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil en Barakaldo.
 
A estos efectos, Construcciones Brues SA y Fernández Constructor SA (que son en realidad la misma empresa) constituyeron el 1 de septiembre del pasado año 2002 una Unión Temporal de Empresas para construir el acuartelamiento.
 
El Ministerio del Interior habría adjudicado la actuación a Bruesa por un importe de 16.688.000 euros (2.776.649.568 ptas). El inicio previsto de la obra estaba fijado en octubre de 2002 y la finalización, en junio de 2004.